Disfrutar las clases de baile en Premià de Mar no significa que tengamos que ser profesionales de la danza.

Bailar bailamos todos, mejor o peor. Y lo hacemos con movimientos abstractos desde el origen del mundo como una expresión corporal –con y sin música- especialmente para demostrar alegría. Movernos, disfrutar, expresarnos, es innato a la condición de seres humanos.

En las clases de baile en Premià de Mar podemos comprobarlo en primera persona, pero surge una pregunta de difícil respuesta: ¿Quién realmente conoce los orígenes del baile?.

Resulta curioso observar pinturas prehistóricas en cuevas asiáticas, africanas o europeas en las que existen dibujos practicando la danza. Ejemplo de ello es Altamira en Cantabria, o la cueva francesa de Trois Frères con el “hechicero bailarín”. La arqueología ha encontrado pruebas grabadas de danzantes en las rocas de Bhimetka, en India, datadas hace 30.000 años.

En las antiguas civilizaciones de Egipto y Grecia bailar era un arte de primer grado. Los bailarines demostraban agilidad y equilibrio corporal, asociando la danza a la religión, la lírica, la guerra o el teatro. Ya aparecieron los primeros instrumentos musicales asociados.

Llegada la Edad Media, y durante siglos, la danza se popularizó, aparece la figura de los cantantes, los bailes de carácter exclusivamente religioso van dando paso a modernas formas de expresión y la propia evolución de la música hace que surjan nuevas formas de baile que incluso han llegado a nuestros días.

Con la danza medieval nace el baile distendido y alegre, se crean los primeros “pasos” y la coreografía. La historia del baile en el siglo XVIII vive una auténtica revolución cuando por vez primera aparecen bailarines profesionales: el ballet.

Salsa, bachata, claqué, tango, bailes de salón, chachachá, hip hop… son hoy parte de nuestra manera de expresarnos.

En Activa T & S te invitamos a comprobarlo. ¿Quieres bailar?